26.1.14

Batalla final: el kirchnerismo no sirvió para nada.

Tengo la impresión que estamos en la batalla final. Está quedando bastante claro que el poder, en realidad, no lo tiene el dinero sino eso que en los humanos se llama ideología. Ese conjunto sistemático de ideas que da sustento, conciente o inconcientemente, a todo ser en este mundo. No sabemos todavía. Aunque todo indica, leyendo variadas publicaciones y a sus comentaristas, que estamos en el final y que con esta derrota quedará ¨demostrado¨ que el kirchnerismo no sirvió para nada.

Rara manera de pensar tiene el humano, pero es así, ya no importará lo efectivo, las buenas realizaciones, lo beneficioso, lo inclusivo, la búsqueda de la identidad argentina, la recuperación de lo perdido. El kirchnerismo será lo peor que nos haya pasado, seremos peores que el menemismo y tal vez peores que los militares, incluso que los nazis. Así será. Algunos seremos calificados de estúpidos idealistas como alguien me espetó en estos días. Todo parece ir para ese lado. Todo parece indicar que ya no hay salida.   

Sin embargo, como yo soy de los que piensan que ¨nunca se sabe¨ hasta que no ocurra lo que quisiera que no ocurriera seguiré creyendo, deseando que algunos argentinos, que somos unos cuántos y resistimos el embate de los poderes fácticos, prevalezcamos. No por orgullo, para decir como algunos narcisistas: ¨vieron que yo tenía razón¨ sino porque será un milagro. No devenido de un dios, sino del mismo argentino. Del corazón de pueblo que todavía conservan algunos argentinos, sin distinción de clase social, doy fe. Un milagro que para el mundo, sería el principio para que los habitantes de los países sometidos que responden a la ideología de estos poderes, empiecen a creer posible que se pueden hacer otras cosas.

Si es el final, Néstor llorará. Y yo también. Y todos los que sostuvimos este intento sublime de equilibrar un poquito los poderes.

Un niño le pregunta a su hermanita, en la soledad de la noche:

- ¿Qué es morir?
- Que los latidos que sentías adentro del pecho ya no estén más.
- Y ¿por qué hay que morir?
- No se...

Mientras escribo esto en INCAA TV, están transmitiendo el diálogo entre dos hermanitos de 4 y 6 años aprox. que se quedaron solos porque la madre se fue y en el zócalo dice ¨Estrellas¨.

Más temprano escuché en el mismo canal, que un millonario dice: ¨Yo cuido mi carro y mi mula, el peón que se cuide solo¨. Lo que es lo mismo que decir que al Patrón lo único que le interesa es su patrimonio, sin importarle que es a través de ese peón, que él tiene lo que tiene. Pero no importa porque ni siquiera lo ve como un humano. Es un instrumento y si muere le da lo mismo, hay miles.

El kirchnerismo condensa, en contraposición a esa mirada, el deseo de construir un Estado que pueda hacerse cargo de esos exluídos. Para esto el Patrón, tendría que ceder algo. Esto parece ser lo imposible. El sistema, que se resiste a modificarse, quiere que los desclasados sigan escarbando en los restos que dejan los cerdos, porque así parece estar naturalizado. La salud, la educación y la comida solo estará garantizada para el Patrón, la basura para los pobres. Esto es lo que quiere modificar el kircherismo como idea. Algunas cosas importantes hizo en este sentido. Otras no. Pero esa es la idea. Veremos que dice el Patrón. Hasta el lunes.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo nací en el 1957 toda la vida tuve nostalgia de un tiempo que no viví, porque como dice Daniel Santoro "los peronistas tuvimos la utopia en el pasado", para mi este kirchnerismo representa eso que pensaba que era el peronismo,distribución de la riqueza, justicia social, solo deseo que a las próximas generaciones no les pase lo mismo que a mi, desear algo que no vivi. Ojalá que podamos salir de esta, por nuestro futuro, por la juventud y por todos los que vengan.

Liliana.

Vincent Vega dijo...

Está dificil, pero el partido se sigue jugando, y creo que si nuestros dirigentes rescatan el espíritu de los primeros tiempos, hay salidas

oscar lorca dijo...

yo nací en el ´60, y me siento igual a Liliana. De hecho, no fui peronista nunca, y me volví K después de ver cómo atacaban a la Cris. Creo que hay que ameritar certeramente el poder al que nos enfrentamos, y aprender a ser más duros con el patrón. Tanto en el ´45 como en el 2003 es evidente que a los que cortan el bacalao en Argentina no les importa la plata, sino el poder. Volveremos, y les quitaremos los millones...

Daniel dijo...

Gran post Dana.

Gabriela Yocco dijo...

El gran problema del kirchnerismo es que sus seguidores se creyeron la épica de un montón de especuladores del poder que antes habían apoyado el menemismo y cavallo. No se confundan, no hay sustento ideológico, hay una lógica de poder, y Néstor Kirchner y Cristina Fernández su única ideológica es el poder, si para eso tienen que disfrazarce de neoliberales o devenidos en progres tardíos no tendrán el menor problema. El problema es de los ingenuos que los siguen y creen que están librando una batalla épica. Solo se trata de poder.

Claudio Bogado dijo...

El comentario anterior es mío y no de Gabriela Yocco, ya que usé una computadora que estaba cargada esa cuenta y no me di cuenta. Saludos.
Claudio Bogado