14.4.13

Sólo el que no tiene miedo puede atreverse a pensar.

“cuando hay algún tipo de redistribución, ese sistema jurídico o se readapta un tanto o se torna un obstáculo” y agrego que puede ser que el actual “sea un momento de ese tipo de tensiones”.

Los movimientos económicos y socioculturales generan necesidades nuevas a las que hay que dar espacio. Para eso hay que pensar cómo. Pensar implica atreverse a cuestionar lo que hay, ver si hay posibilidad de mejorar aquello que está establecido, no por el cuestionamiento mismo, sino porque ha dejado de responder adecuadamente a los requerimientos.  

El pensar siempre trae la posibilidad de un cambio y una cuota de incertidumbre. Por eso al conservador no le gusta pensar ni repensar, le resulta peligroso. Todo debe quedar como está, tiene miedo de que el cambio lo desubique de los lugares reales o imaginarios alcanzados. Es conservador porque tiene miedo a perder algo. Si pudiera saber como termina el proceso de pensar ese algo, tal vez no tendría tanto miedo. De ahí su resistencia.

Mi mirada no es una mirada política sino más bien psicológica. Pero este aspecto es también importante a tener en cuenta porque el miedo produce efectos de abroquelamiento corporativo, que luego se encubren con discursos rimbombantes que están llenos de miedo y meten miedo. 

Zaffaroni: "Me entusiasma repensar el Poder Judicial"


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