20.5.12

¿el confundidor confundido?, ma pero, ¿cómo es esto Lanata?

Ya estoy como Lucas Carrasco, aburrida. Lo que pasa es que los antibióticos no me hacen nada. Me aburre el feisbuc k, no me gusta el tuit, me aburren los periodistas anti k, y los k, me aburre clarín digital y sus símiles. No se cae una idea por ningún lado, de mi lado tampoco. Ya la vida no me sorprende. Todo es más de lo mismo. Yo sólo espero, pero no se qué. ¿Será la crisis mundial?. ¿Será que todo se sabe demasiado?. ¿Será que no se sabe dónde está la verdad? ¿Será que el lenguaje da para todo y todos pueden decir cualquier cosa, lo que se les cante?. Yo creo que uno pude decir cualquier cosa de uno mismo, pero ¿uno puede afirmar como verdadero cualquier cosa del otro porque lo supone nada más?. Veo que eso es lo que hacen los periodistas, y yo, como no lo soy, no lo entiendo, algo no me cierra. Lanata no sabe lo que dice con su muletilla ¨¿qué negocio o cuánta guita habrá detrás?¨. ¿Se habrá analizado este fumador? (digo fumador para no decir gordo porque sería discriminar), ¿sabrá que todo lo que uno dice del otro habla de uno mismo primeramente?. ¿El sabrá lo que le pasa a él con los negocios y la guita?.

Ah, pero, miento en eso de que no se cae una idea: el otro día escuché algo genial de un periodista de Duro de Domar, de los menos conocidos por mí, al menos: dijo que el ¨queremos preguntar¨ de Lanata es literal, lo que quiere es preguntar, no escuchar la respuesta. ¿Para qué? para que digan ¨ahhhh, mirá lo que le preguntó, que genial el gordo¨, la respuesta no le interesa o en todo caso sí, para hacer una re-pregunta genial. Lo que pasó en Angola con el Canciller fue paradigmático, Timerman expresó esto mismo, tal vez sin darse cuenta, diciendole que tiene un problema auditivo. Tal cual, porque este fumador sólo se escucha a sí mismo, es selectivo para escuchar la respuesta del otro, según convenga. En este caso el sorprendedor se vió sorprendido, el confundidor confundido, confundido, porque el canciller fue en dirección contraria a lo que él suponía: que se iba a defender de su inteligente pregunta y el canciller solo dijo ¨todavía no¨.  Ahora entiendo por qué odia tanto a los k, porque nunca le dieron ese espacio a su narcisismo. Algún otro periodista genial dijo también: siempre hay un lugar o una posibilidad para preguntar en respuesta al cliché lanatiano. Pero no importan las incongruencias, el fumador ha logrado lo que quería: que hablaran de él. Yo incluída.

¿Qué es el periodismo? ¿Por qué se puede cuestionar todo menos al periodismo?. Si es el cuarto poder ¿por qué no cuestionarlo? ¿No es que hay que cuestionar al poder?. Y, si es así ¿desde dónde se lo puede cuestionar?. ¿Será desde el psicoanálisis? ¿Hay un sujeto del periodismo?

Tal vez todo sería menos angustiante si cada periodista que dice algo del otro, cuando no es una ¨información¨, pueda decir ¨yo supongo que...¨ o ¨yo creo que....¨ y no que se apoye en ¨alguién cercano lo dijo¨, sin que uno pueda saber desde dónde lo dice ese cercano que también es un sujeto del interés. Esta debería ser la regla de oro del periodista, creo.