31.7.11

Qué elegimos cuando elegimos?


Ya sé que no se convence con sólo dar datos de la gestión de este gobierno, pero al menos saber los números nos hace más concientes de cuáles son las cosas que ponemos en juego cuando nos toque decidir votar por candidatos de un modelo u otro en las internas del 14 de agosto. 

Uno es de corte neoliberal representado, con leves variantes, por cualquiera de los candidatos de la oposición (con una relativa diferencia de Binner). Otro es el modelo actual llevado adelante por Cristina Fernández de corte nacional y popular. Este último tendiente a favorecer la inclusión social, promulgación de leyes de igualación social, fortalecimiento de lo público, engrandecimiento de la industria argentina y sostenimiento de la soberanía nacional. Si bien las metas deseadas, algunas de ellas, están todavía sin alcanzar, la dirección hacia ellas es innegable. El votar por otro modelo imprimiría una dirección más próxima a los lineamientos de los años noventa: defender la teoría del derrame que lejos de cumplirse ya demostró que, por el contrario, incrementa la avaricia de los ricos, promover las re-privatizaciones de empresas que este gobierno reincluyó en el patrimonio del Estado, perseguir el orden en base a la exclusión de la protesta social, modelar la economía por medio del sometimiento a las leyes del mercado, reinserción en el FMI privilegiando a las corporaciones, primeras beneficiadas y sostenedoras de un modelo de tales características, ayudar al sostenimiento del modelo mediante una colonización cultural ejercida a través de la privatización de la educación pública y la colaboración de las corporaciones mediáticas que sostienen a los que representan sus propios intereses mediante recursos discursivos sesgados. En fin un lazo perfecto. Y no uso por casualidad la palabra lazo. Los pobres y los excluídos lo saben muy bien.

Nunca olvidemos que los políticos -dicho por ellos mismos- creen que si dijeran lo que van a hacer no los votaría nadie. Por eso mienten, por eso camuflan, le adornan el oído señor votante. Total una vez que el voto fue emitido gozan de inmunidad y cuando uno se empieza a dar cuenta de que se equivocó ya es tarde.