10.3.10

Nada es como nos lo cuentan

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Es el nombre del film en cuyo zócalo se lee el texto que transcribo a continuación y que podés visualizar más abajo. Las negritas son mías:

¨El periodismo consiste en decir ´lord Jones ha muerto´ a gente que no sabía que lord Jones estaba vivo¨ (Chesterton)

Cuando la prensa del sistema y sus periodistas asalariados quieren descalificar (ridiculizar) una información peligrosa (para los intereses de sus patrones) la tachan inmediatamente de ¨teoría de la conspiración¨ así se traten de resultados de investigaciones científicas, de hechos comprobados y documentados, de informes documentados con pruebas, el sistema cierra todo tipo de análisis y de evaluación con dos palabras mortales: Teoría de la Conspiración.

Un ejemplo claro de este método es el 11-S: Decenas de informes e investigación, desarrollados y documentados y hasta con pruebas fotográficas fueron sistemáticamente descalificadas como ¨conspirativos¨ porque no se ajustaban a la ¨versión oficial¨ difundida por la Casa Blanca y sus servicios de inteligencia.

Decenas de científicos, de investigadores y expertos prestigiosos fueron silenciados o atacados con descalificación pública, por el simple hecho de presentar una versión de los ataques terroristas que no se ajustaba a la visión predominante en la estructura mediática hegemónica.

Es sólo un ejemplo ya que la metodología es utilizada a diario para descalificar los flujos de información alternativa, o de contrainformación que se filtran por las redes de internet y amenazan a la ¨versión oficial¨ de las noticias manipuladas por la prensa del sistema.

En términos funcionales (y aunque también existan canales explotados por los servicios de inteligencia, los gobiernos y los grupos económicos) la información alternativa que el sistema califica como ¨teoría de la conspiración¨ en la webb tiene, en general, una función muy precisa: sacar a la luz aquellos rumores y sospechas que existan sobre las actividades ocultas o secretas que incluido a la prensa del sistema no le interesa que se difundan.

Cada día crece más la ¨sospecha ciudadana¨ de que los grandes medios nos están ocultando la realidad y manipulan la verdad.

Consecuentemente exponencialmente desde la llegada de internet la presencia de medios alternativos que disienten de los medios de masa y propugnan una información más libre y real.

En términos políticos la misión esencial de la estructura mediática convencional (cuya información ¨objetiva¨ no es nada más que la conspiración del poder para ocultar la realidad) es descalificar y ridiculizar todo aquello que se salga del molde aceptado del sistema capitalista.

Paradójicamente los que juzgan y deciden lo que es ¨información objetiva¨ y lo que es ¨información conspirativa¨, son los mismos monopolios de comunicación que han construído su poder económico sobre la base de la especulación comercial con ¨teorías de la conspiración¨ vendidas como si fuera ¨información objetiva¨.

La información mundial no está construída sobre la objetividad y la búsqueda de la verdad, sino sobre la base de la comercialización de ¨noticias¨ y la manipulación mediante el control de cerebros y la orientación de conducta social con fines políticos y económicos.

Los medios de comunicación no practican la ¨objetividad informativa¨ ni la independencia editorial por dos razones prácticas principales:

A) Son empresas que no funcionan con objetivos sociales sino con objetivos comerciales sujetos a la ley de búsqueda de rentabilidad.

B) Su dependencia estructural al sistema de poder económico que controla todos los resortes de la producción, las finanzas y el comercio internacional, por encima de los países y a escala planetaria.

Las acciones de los grandes conglomerados mediáticos no están orientadas -como se quiere hacer creer- a servir al interés de la sociedad sino servir al interés de los grupos económicos y políticos dominantes que constituyen su mayor fuente de financiación y rentabilidad comercial.

Son los monopolios mediáticos los que dictan las reglas y establecen los parámetros de la información a escala global.

En este escenarios los medios y los periodistas del sistema son los primeros elaboradores y difusores de ¨teorías de la conspiración¨ a nivel planetarios y masivo.

De manera tal que todo lo que ¨informa¨ la prensa masiva está manipulado y está orientado por intereses privados que se han pasar como ¨públicos¨ (de toda la sociedad).

Las ¨fuentes¨ que utilizan los medios y los periodistas del sistema no son ¨desinteresadas¨.

Toda la información que recoge la prensa convencional proviene de funcionarios, políticos, militares, lobbistas y ejecutivos de empresas, que utilizan la información para manipular intereses electorales, políticos y económicos.

La mayoría de las ¨fuentes¨ citadas por el periodista asalariado es siempre el poder. Ejemplo, los informes sobre ¨terrorismo¨ producidos y lanzados en serie por la CIA y los servicios de inteligencia, son aceptados como ¨fuentes confiables¨ por la estructura y los periodistas de la prensa convencional. Las noticias sobre Irak, Afganistan y las zonas ocupadas se nutren de informes y voceros oficiales de propio ejército invasor.

En este escenario, de manipulación de la información con fines económicos y políticos, todas las noticias que circulan por el universo de la comunicación periodística y comercial (local e internacional) son ¨conspirativas¨ y su función es precisa: alimentar las guerras políticas y económicas del poder .

Desde lo político, esa información no está orientada a la búsqueda de la ¨objetividad¨ sino a direccionar la conducta social , tanto para el consumismo económicos , para beneficio electoral o para generar consenso en aquellos procesos que benefician a las corporaciones económicas y a los gobiernos del sistema capitalista.

Por falla de la contrainformación masiva las mayorías planetarias (ignorantes de la manipulación) consumen esas noticias como si fueran parte de una realidad emergente de procesos y de hechos que se suceden como producto de una dinámica ¨natural¨ del mundo.

En definitiva destruir al enemigo con el mito de la ¨teoría de la conspiración¨, controlar y convertir al individuo-masa en potencia social direccionada con fines de control político y económicos son los dos objetivos clave de la estructura mediática mundial que determina y decide lo que las mayorías deben entender (y consumir) como ¨infomación objetiva¨.

Se descalifica toda visión alternativa o inconveniente de la historia o de la política etiquetándola como ¨Teoría Conspirativa¨.
Adrian Salbuchi - Analista Internacional

A partir de 6:45 del film podrán leer lo que ocurrió a principios del siglo XX lo que dice quien fuera redactor-gerente del diario New York Times, John Swinton, en la fiesta de su despedida que le ofrecieran sus compañeros:
¨No existe lo que se llama ¨prensa independiente¨ a menos que se trate de un periódico de una pequeña villa rural, vosotros lo sabéis y yo lo se. No hay ni uno solo entre vosotros que ose expresar por escrito su honrada opinión, pero si lo hiciere sabéis perfectamente que vuestro escrito no sería nunca publicado. Me pagan 150 dólares semanales para que no publique mi honrada opinión en el periódico en el cual he trabajado tantos años. Muchos de vosotros reciben salarios parecidos por un trabajo similar... y si uno cualquiera de vosotros estuviera lo suficientemente chiflado para escribir su honrada opinión se encontraría en medio de la calle buscando un empleo cualquiera, exceptuando el de periodista. El trabajo de periodista en Nueva York consiste en destruir la verdad, mentir claramente, pervertir, envilecer, arrojarse a los pies de Mammon, vender su propia raza y su patria para asegurarse el pan cotidiano. Vosotros lo sabéis así pues ¿a que viene esa locura de brindar a la salud de una prensa independiente? Somos los lacayos de unos hombres extraordinariamente ricos que permanecen entre bastidores. Somos unos polichinelas: ellos tiran de los hilos y nosotros bailamos al son de lo que ellos quieren. Nuestros talentos, nuestras posibilidades y nuestras vidas son propiedad de otros hombres. Nosotros somos unos ¨prostitutos intelectuales¨
El derecho a recibir información veraz está amparado por los Derechos Humanos (art. 20) y la Constitución Española.

No es objeto de este video convencerle de poseer la verdad, sino de intentar que no se la conceda a nadie y menos a esos medios que están acabando con la capacidad de crítica y de análisis del individuo.

El capitalista y el editor son los nuevos tiranos que se han apoderado del mundo (Chesterton)

En el prólogo del libro ¨Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo¨ de Pascual Serrano escrito por Ignacio Ramonet.


Fuente: torontocosme (YouTube)

1 comentario:

Néstor Dulce dijo...

Compañera:
¿Podríamos hacernos seguidores mutuos?
Mirá que todo suma.No hay que olvidar que por un voto ahora nos tenemos que bancar las locuras de los 37 jinetes del apocalipsis del Senado.