14.2.10

No lo podemos ignorar

Creo que lo que vas a leer a continuación vale, al menos hoy, tanto para un argentino como para un español (lo digo por esto) y seguramente también para cualquier ciudadano latinoamericano y del mundo.

Nunca olvidemos que somos consumidores y que consumimos todo lo que nos venden aún sin darnos cuenta. Un producto, creado o construido por medio de la propaganda, no es otra cosa que una mercancía.

Hoy, la realidad política también podemos pensarla como una mercancía.

¿Y quien la construye? El individuo o grupo que tenga en sus manos el aparato propagandístico. En la Alemania Nazi ese aparato estaba en manos del Gobierno (el Tercer Reich), hoy en Argentina está en manos del Monopolio Mediático que en estos momentos hace alianza, explícita o implícita, con los Partidos de la oposición, con algún sector de la Justicia y con todos aquellos que, conciente o inconcientemente, defienden al stablishment.

Si hay algo que nadie, sea de la nacionalidad que sea, debe ignorar para no ser tomado desprevenido, son los 11 principios de la comunicación propagandística atribuidos a Göebbels para saber y entender cómo se puede coaptar y direccionar la animosidad de los ciudadanos para destruir a un enemigo público y/o político. En el caso argentino, el enemigo público y político elegido para tal fin es Néstor Kirchner.

Se busca mediante un trabajo periodístico y de líneas editoriales muy bien pensadas, siguiendo minuciosamente los principios que leerán más abajo, hacer creer a la mayoría de la población que estamos frente a un ser de características diabólicas, cínicas, criminales, en resumen, un ser despreciable que contiene en sí todas las perversidades de la especie humana sin escatimar ninguna.

Por el sólo hecho de que se resuma en una sola persona todo lo malo posible que hay en este mundo, esto no debería ser creíble, sin embargo la gente en su mayoría lo cree. Es difícil de entender pero es así. Creo que los sociólogos y los psicólogos tienen por delante un fenómeno tan paradojal como este que deberá ser explicado algún día.

En la Alemania Nazi, de igual modo, no sólo se aniquilaba a las personas físicas en los campos de concentración incinerándolas sino que se destruía toda capacidad crítica de la población, haciéndoles creer que, principalmente, los judíos concentraban en sí lo más execrable de la naturaleza humana lo cual justificaba cualquier acción aniquiladora sobre ellos.

Lo mismo ocurrió en la Argentina del Terrorismo de Estado donde el sujeto configurado como enemigo diabólico y peligroso, sujeto integrado por estudiantes, profesores, científicos, sindicalistas, escritores, militantes y no militantes, fue caracterizado primeramente como ¨subversivo¨, simple y único calificativo que autorizaba a la aniquilación llana, sin juzgamiento previo, a la desaparición de los cuerpos y a la apropiación de sus hijos.

A veces no somos concientes de lo obvio. La gente suele ignorar que toda manipulación de la intencionalidad de las personas se basa en una información muy certera y científica acerca de cómo se comportan las personas, a qué estímulos responden, cuáles son sus puntos vulnerables, individualmente y en masa, y, en investigaciones que informan acerca de cómo influir sobre sus opiniones y voluntades, haciéndoles creer paradójicamente que deciden y piensan por sí mismas cuando en realidad están siendo colonizadas en su subjetividad (leer post de AldoUlisesJarma).


La propaganda o publicidad política está definida en Wikipedia como ¨

... el lanzamiento de una serie de mensajes que busca influir en el sistema de valores del ciudadano y en su conducta.
De modo más amplio y formal la propaganda se define como:
... una forma intencional y sistemática de persuasión con fines ideológicos, políticos o comerciales, con el intento de influir en las emociones, actitudes, opiniones y acciones de los grupos de destinatarios específicos a través de la transmisión controlada de información parcial (que puede o no basarse en hechos) a través de los medios de comunicación masiva y directa.
Pero también hay lo que informalmente serían las ¨usinas¨ donde se pergeñan o se construyen noticias, que pueden o no contener verdades, con el fín de volcarlas, a modo de información, a la opinión pública. En muchos casos ¨la noticia¨ no es más que un rumor o sospecha transmitida con visos de certeza y que luego, cuando se desmiente se lo hace mediante una aclaración que dura 2 minutos y no más.

Esas llamadas ¨noticias¨, transmitidas además con adjetivos tremendistas, deprimentes o descorazonadores son las informaciones que la población consume durante todo el día, en forma repetida, modalidad que ocupa totalmente su atención, sin que queden resquicios para la duda ni la reflexión o la constatación fehaciente de los hechos. ¿Cómo no va a terminar creyéndolas?

Aquí están los 11 principios rectores de la propaganda nazi que fueron extraídos del post de Daniel Calabrese ¨Hijos de la misma madre¨.
1. Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo, e individualizar al adversario en un único enemigo.
2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
3. Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo al ataque con el ataque.
4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
5. Principio de la vulgarización: "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".
6. Principio de orquestación: "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetidas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin tesuras ni dudas. Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".
7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
8. El Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer a mucha gente de que se piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.
También se le atribuye a Joseph Goebbels esa frase tan conocida y practicada:
Miente, miente, miente que algo quedará. Mientras más grande sea la mentira más gente la creerá.

3 comentarios:

Javier dijo...

Y cuanto tiene que ver la doctrina del Shock con este tema no?
Y algo que no pusiste es que durante la dictadura militar mientras desaparecia gente y se cometía un genocidio frente a las propias narices de la gente , la misma gente en su mayoria era complice del accionar de los genocidas diciendo el famoso " por algo sera "

Un beso

manuel el coronel dijo...

Está muy bueno, además , demuestra por qué el nazismo es legítimo hijo del imperialismo también.

Tiene mucho que ver con el post de javier sobre sartori, y con lo que me mandó a leer compañera!!!

Gracias por compartirlo.

Néstor Dulce dijo...

Compañeros: si quieren pasar un rato divertido con las andanzas de Macri, Cobos y otros gorilas que pueblan la selva política, lean:
¡Socorro! ... En poco tiempo seré un hombre