19.7.09

Una autocrítica urbana.



Hubo una frase que repitió hasta el hartazgo un hombre que al día de hoy no sabemos todavía quién es. Dijo: ¨Soy un hombre común¨. Tan pregnante fue esta frase que su imitador la captó como esencial.

Entonces permitanmé preguntar ¿fue el fulano o fue la frase lo que aglutinó semejante volumen de voluntades? ¿Qué significa ser un hombre común? ¿Por qué la frase adquirió tal valor significante?.

Rápidamente podemos decir que la frase intentaba poner a Nestor Kirchner en la otra vereda, como un hombre no común, con lo que eso puede significar para el hombre común como veremos a continuación.

Apuntando hacia el mismo lado el título del artículo de Jorge Oviedo hoy en La Nación: ¨La agenda para un país normal¨ (acá) coloca al país de los Kirchner como no normal.

Aclaro, no interesa ahora el contenido, es decir, no importa quien es el sujeto ganador el 28J, ni qué dice el artículo de Oviedo, voy lisa y llanamente sólo a las frases, haciendo hincapié en el adjetivo ¨común¨ y ¨normal¨ porque son mutuamente inclusivos y a la vez excluyentes de ¨no común¨ y ¨no normal¨ algo así como ¨raro¨ y ¨anormal¨.

Eduardo Pavlovsky publica ¨El hombre común¨ el 4/10/2006 consecuencia de haber leído un artículo de Wilhelm Reich escrito en 1946 ¨Discurso al hombre común¨ (acá)¨.

Tato Pavlovsky dice:
¨Conocemos poco de la subjetividad del ciudadano común. El que no se ¨mete¨ en política. Sólo vota.¨
¨Realizamos un mal diagnóstico de situaciones porque desconocemos la subjetividad del hombre común. ¨
Sigue diciendo acerca de los piqueteros en el 2006 que eran las ¨molestias del ciudadano común¨.
¨El ciudadano común es indiferente a los 10.000.000 de argentinos que viven en el subdesarrollo de los recursos humanos. Pero en cambio, puede acompañar a Blumberg en sus marchas porque tiene miedo. Siempre tuvo miedo. Es su característica singular. El miedo a perder algo. Por eso lucha por una nueva doctrina de seguridad nacional. Con penas mayores para los menores. ... Todo se transforma en un problema individual. Un ciudadano común me dijo en Alemania que ´si uno no era judío y no criticaba a Hitler se pasaba bien´(W. Reich)¨.
Agrega que en la dictadura el hombre común fue el que constituyó a los:
¨millones que configuraron la complicidad civil. Los tucumanos que votaron a Bussi represor es un buen ejemplo.¨
Pero acá está lo grave, lo que creo no han pensado lo suficiente los que saben de estas cosas:
La que fue atacada y diezmada fue ¨solamente la militancia activa que comprendía desde la lucha armada y los militantes pertinentes a las numerosas organizaciones que trabajaban en las villas, organizaciones de derechos humanos y todo tipo de organizaciones sociales¨.
El atacado no fue ¨el hombre común¨ sino ¨el hombre comprometido con el destino de una vida más justa socialmente para su país y donde la desigualdad no fuera obvia y natural. Recursos humanos para todos. Ese sector fue brutalmente aniquilado por la dictadura y perseguido hasta sus últimos escondites. Sindicalistas, delegados de fábricas y gremialistas comprometidos. El 40 por ciento de los desaparecidos eran obreros. Tortura, robo de bebés, arrojo de prisioneros desde aviones al Río de la Plata, robo de propiedades, allanamientos diarios, vejaciones y tormentos de todo tipo.¨
¨Hubo hasta un alto grado de sofisticación en la represión cultural. Dentro de ese sector 30.000 desaparecidos. Detenidos, exilios y exilios interiores que vivieron con terror esos años de plomo. Pero fuera de ese sector esquilmado, muerto y perseguido existía una franja enorme de millones de personas que permanecieron indiferentes o no afectadas directamente en su vida diaria o desconociendo las desapariciones y asesinatos.¨
Ese es el hombre común, no le importa la miseria, no le importa de verdad que los niños pobres mueran, no le importa de Honduras, eso es nada más que para el discurso, pero a la hora de sacar un peso para la redistribución dicen que los Kirchner se la roban, excusa perfecta.

Mirtha Legrand lloró cuando hablaban de los pobres. Y de Honduras dijo: ¨a mi no me importa¨. Ese es el hombre común.

Pavlovsky agrega más adelante:
¨El apoyo del Presidente [Kirchner] a todas las organizaciones de derechos humanos no deja de ser un fenómeno minoritario dentro de este punto de vista. La increíble epopeya de las Madres y Abuelas desde 1976 conmovía sólo a un sector del país. Sólo a un sector minoritario (no más de un millón). No nos engañemos, la mayoría silenciosa, la masa gris astizforme, eran millones. ¨
Al hombre común no le afectó que durante el mundial 78 murieran miles de compatriotas, y no es que fue indiferente por miedo, no, sino porque ¨era un problema de otro¨, algo habrían hecho.

No le afectó la desaparición de Julio López aunque la noticia fuera bombardeada en todos los medios.
¨La subjetividad del ciudadano común -aquel que no se mete en política- es la que desconocemos. Además es volátil (usando los términos de Perón). De la misma manera que hoy apoya masivamente al Presidente [Kirchner], podría dejar de hacerlo mañana. Sabemos poco. Aun sabiendo que las circunstancias hoy son diferentes no nos olvidemos de que el pueblo votó tres veces a Menem como presidente. Hoy ya lo olvidó. Se corrió de lugar. Ya Menem no gana ni en La Rioja. El hombre común lo olvidó.¨
Hoy están diciendo por todos los medios, insistiendo con distintos recursos lingüísticos, que el gobierno está destruyendo el mercado, que ahora pertenecemos a los países marginales, por eso los financistas, los que tendrían que venir a invertir, nos miran desde afuera. Somos marginales, ni siquiera emergentes, para el hombre común de los mercados, de adentro y de afuera.

Mofa, banalización y ridiculización (C5N) de los iconos revolucionarios como el Che Guevara.

Siguen ganándonos la batalla cultural, estamos siendo nuevamente derrotados.

Creo ya, que no hay retorno. Todos, hombres y mujeres comunes están ganándonos la batalla, sean economistas, sindicalistas, industriales, camperos, conductores, noteros, cómicos, peluqueros, opositores políticos, todos... ah, e intelectuales y los millones y millones de hombres comunes que caminan por la calle.

Y son estos millones los que configuran una nueva complicidad civil para entronar a la derecha, pero no para entronar a nadie en especial sino para sacar a los Kirchner, porque el error que, me permito pensar, que cometieron Nestor y Cristina a la vista de estas reflexiones es que fueron demasiado directos, sus discursos fueron muy ¨fuertes¨ para los medrosos oídos de los ¨hombres comunes¨. La consecuencia fue que empezaron a tener miedo, mucho miedo, miedo a que las cosas cambiaran demasiado, no vaya a ser que le saquen a los ricos y se enojen y sea peor, que fue lo que pasó, !!pobres chacareros!!, o que me saquen a mí porque !!yo tampoco soy muy pobre!!. El hombre común no quiere cambios, prefiere seguir así. Es conservador.

Por eso la restauración conservadora es posible por la complicidad del hombre común.

Por eso lo que estamos padeciendo no tiene que ver con las acciones del gobierno de Nestor, ni del de Cristina, no tiene que ver con la pobreza, ni con la no distribución, no busquemos por ahí. Se abroquelaron, son un bloque, con la complicidad de los millones de ¨ciudadanos¨ y prefieren cualquier cosa a los Kirchner, incluso volver a ver y escuchar a Luis Barrionuevo y otros.

Pero todavía me sigo preguntando: ¿el hombre del conurbano comparte estos mismos rasgos de hombre común urbano?.


3 comentarios:

novecento dijo...

Me agradezco, haber leido esta nota, realmente estupenda, es tan simple y sencillo pero tan artero el mensaje, que na da lugar para ningun resquicio de duda.

Mery dijo...

Esclarecedor !!! MIL GRACIAS !!!

Ricardo dijo...

¡Espectacular el post!
Te felicito por las ideas y la claridad.