24.1.09

La duda


Esta semana me invadieron una duda y una pregunta.

Recorriendo los distintos post de la bloguera K y extendiéndome de a poco a blogs de pensamiento peronista que al parecer son noK, lo cual no sería lo mismo que antiK, empecé a sentir una cierta confusión que terminó en esta duda: ¿sigo escribiendo o no sigo escribiendo?.

Observando lo bien informados, en tanto referencias y conceptualmente, que están aquellos que escriben en ambos espacios aparece en mí la pregunta por las fuentes. No es que yo no tenga mis fuentes pero pensé que no podía seguir escribiendo sino explícitaba esta duda. Porque lo que yo puedo plantear en mis entradas, la mayoría de las veces, se basa en datos de mi propia percepción, de mi interpretación de aquello que observo en distintos ámbitos, en los medios televisivos y algún que otro análisis muy superficial y trillado de cómo manipulan la noticia los medios gráficos. Como se verá nada científico ni fundado en criterio alguno de autoridad.

Pero al final me decidí por seguir escribiendo y ya más tranquila por haberlo dicho, dándome estos argumentos: a) porque esto es lo que yo puedo hacer y es mi límite por ahora, b) porque cuando por ahí me sale algún análisis digo cuál es mi fuente (mi propia vivencia) es decir lo explicito y no engaño a nadie... Así que estos argumentos me sacaron de la duda y me decidieron a seguir hasta que seguramente me abrume otra duda.

La pregunta que me surgió, leyendo a algunos blogueros noK pero peronistas, es ¿en qué consiste la diferencia con los filoK?. Y tratando de responderme llegué a la conclusión de que no soy peronista pero sí soy K.

En algunos comment he explicado, no aquí, que soy kirchnerista de Nestor primero y luego de Cristina por una cuestión visceral. Y por ahí ese sentimiento no nace únicamente de mi análisis político del proyecto sino que empieza a hacerse más virulento ya antes de la asunción, cuando Menem se baja de la candidatura a presidente, con un desprecio tan grande por las reglas de la democracia que nadie criticó lo suficiente y hacia la nueva figura política que llegaba al poder (recibiéndola con un palo en la cabeza además del 22 por ciento de los votos).

Pero también deriva de mi desconfianza visceral por Duhalde porque siempre pensé que él lo ponía a Nestor porque en el fondo creía que no iba a poder con el país. Además estaba él para ayudarlo a no poder, de hecho ¿cuándo sale Duhalde a la palestra? cuando huele sangre dicen algunas metáforas muy valiosas. El seguramente fantaseó con dar la estocada final para volver a hacer su Entrada Triunfal, en una suerte de clamor popular con visos de 17 de octubre. Hoy día no estoy tan segura que todavía ilusione con eso pero simplemente porque no mide. No hay que olvidar cuando, el último día de su gobierno, bajando las escalinatas del Congreso le dijo a un periodista: ¨Me voy dejando un país en orden¨. ¿Rara expresión no?.

Otro elemento que me inclinó definitivamente a alinearme con Kirchner fue el brote reaccionario (en el doble sentido del término) que a partir de su asunción hubo en la coqueta sociedad y no tan coqueta, liberal, bienpensante, egresada de las universidades privadas (sin generalizar por supuesto), blanquitos (también sin generalizar), admiradores y aduladores del orden norteamericano, y revulsivamente discriminadores de nuestro pueblo, de lo autóctono, del obrero, del ¨cabecita¨, de la escuela pública y hoy día de la cumbia villera para sintetizar. Fueron aquellos que vivieron criticando la corbata torcida, el saco abierto, si trató con mucha familiaridad al presidente norteamericano, ocultando los movimientos políticos que realizaba y que poco a poco fueron sacando el país adelante. Si las cosas salían bien era porque había viento de cola, si mal porque era un ¨desalineado¨ (en el doble sentido del término). Porque, en rigor de verdad, sólo después de asumir Cristina, se empieza a hablar de las cosas que Néstor hizo bien pero harteramente también para desmerecer la gestión actual de entrada no más. Es decir, ahora él había podido y la que no podía era ella.

Y lo demás está muy fresquito. Hoy en día la situación es todavía peor y más compleja y se han engendrado nuevos enemigos que están dispuesto a cualquier cosa y a utilizar cualquier medio para tomar el poder y volver a girar la dirección que este gobierno ha impuesto a su gestión.


Así que, después de haberme convencido a mí misma, seguiré escribiendo.

7 comentarios:

Un día salio el sol dijo...

Me pasa lo mismo que a vos, no so Peronista, pero si me considero Kirchnerista, no sólo por que me siento muy identificado con este gobierno, sino al ver quienes están en la vereda de enfrente como vos bien mencionás.

salu2

Ana dijo...

Hola Un día:

Hay que esperar a partir de marzo van a salir todos a la palestra y ahí tal vez detectemos con más claridad alguna figura que no parezca tan nefasta y que no rememore historias imborrables al ver su imagen por TV.

Me gustaría que le oposición fuera realmente una buena oposición, que pelee con ideas para salir de este clima de descalificación permanente.

Yo me refería también a algunos blogueros que se definen peronistas noK o antiK que son muy sesudos, no se si serán militantes o intelectuales pero también parece que rechazan a las viejas caras del peronismo y sus prácticas. Tal vez sean los puristas o los que defienden las ideas de la primera hora del peronismo. No lo se.

Saludos

Abel B. dijo...

Ana:
Buena decisión. Porque sus fuentes, Ana, son sus propias vivencias, y esas nadie las puede reemplazar. Y menos que menos algún libro.
Como me siento incluído en la categoría "bloguero peronista no K", hago algún comentario - que vale para mí; hay muuuchos otros.
No me considero un purista. Y las ideas del peronismo de la primera hora que defiendo son las que creo que hoy nos sirven. Me parece que algunos elementos básicos de la etapa del ´45/55 hoy son imposibles.
Muchos peronistas tienen con Néstor el problema de piel que Ud. - ojo, y también no pocos peronistas - tiene con Duhalde. No es mi caso. Simplemente, creo que hizo, hace, cosas muy buenas y muy peronistas, que hace también graves macanas, y - para lo que yo pretendo, la construcción de Argentina - no hace una buena gestión. Especialmente, mire lo que le digo, en el área que hizo las mejores cosas: la política social.
Como ve, no es una respuesta simple. No soy un buen sintetizador en lo intelectual. En la práctica política concreta, la síntesis es fácil: es un gobierno peronista y - hasta que aparezca una opción mejor - lo banco.
Un abrazo,

Comandante Cansado dijo...

Bien, Ana. Convencerse a sí mismo es lo más difícil, y lo más importante.

MONA dijo...

Todos pasamos por similares desconciertos, porque nos exigen ubicarnos en algún lugar. Yo digo que soy peronista, pero no del PJ, y además soy K. Y al que no le guste, que me dé razones valederas, que para eso estamos acá, queriendo conversar sobre la marcha de nuestro País.
Y siempre, vamos a dar interpretaciones, desde nuestro marco de referencias... no hay otra. No somos los dueños de la verdad, tal vez solamente nos acerquemos... Así que, te pido: seguí escribiendo, y seguiremo0s conversando!
Un abrazo.

Ana dijo...

Abel: Lo que me voy dando cuenta es que, al margen de la simpatía política que cada uno puede tener, ponemos mucha pasión en esta tarea de comunicar(nos).
Es bueno dialogar con quien no coincide totalmente con nuestra opinión porque nos puede sorprender y hacer pensar. Yo siento que esto me va abriendo la cabeza. Gracias por visitarme.

Ana dijo...

Comandante:
Hola, yo tengo la impresión que antes que los argumentos que uno se da está la elección emocional que siempre es misteriosa...

Mona:
me encanta que podamos seguir conversando.